.jpg)
Estoy sentada ante un tazón de café con leche. Estoy enferma, ayer cayó una tromba de agua. Gota fría. Frío y humedad, y yo ya acarreaba tos y fiebre desde la feria de Albacete. El resultado es obvio.
Tal vez sea por la enfermedad, o por el mal tiempo, no lo sé. O por mil cosas más. El caso es que me siento defraudada, por el mundo, en general.
Voy agotando el café, mientras observo las tapas viejas del libro que tengo ante mí. “Germinal”, de Zola. Tal vez éste sea otro motivo de mi decaimiento. Germinal, Germinal. Ha pasado un siglo y medio, o así; y la situación tampoco ha cambiado tanto.
Veo a mi padre recomendándome el libro, unos días atrás; y aquella frase que añadió bromeando: “Éste no se lo dejes a tu amigo Jota, que se exaltará demasiado. Se te remueve el alma de espíritu revolucionario, así que a Jota mejor no se lo dejes, no quiero verlo quemando bancos”
Remuevo el café con desgana. Germinal, Germinal. Me parece oir a todo el pueblo francés coreándolo. Pienso que no estaría tan mal salir a la calle a berrear un rato. Pienso en mi retorno a la universidad, e imagino las respuestas de mis compañeros de clase. ¿Manifestarse, reivindicar? ¿Para qué? Si todo está genial.
Y como un flash recuerdo a George, ayer, preguntándome que a qué hora curraba Jota. “De once de la noche a ocho y media o nueve”, “¿De la mañana?”, me preguntó. Agité la cabeza afirmativamente, y el abrió los ojos como platos. “Esto... de once a ocho y media son más de ocho horas, ¿lo sabes?” Yo me reí, es gracioso; cuando Jota trabaja por la noche es cuando menos trabaja. Cuando trabaja por las mañanas-tardes, le contaba a George, se despierta a eso de las 5 y sale de trabajar a las 6 y media, o así. Además, ahora no le pagan las horas, dicen que no hay dinero, que si no despedirán a todo el mundo.
“Pero al menos tiene trabajo”, le dije, repitiendo con odio la maldita muletilla que está en boca de todo el mundo. Esa frase evoca en mi cabeza tantas cosas desagradables, que cada vez que la pronuncian me entran ganas de derramar sangre.
Es cierto que Jota es al que peor parte le toca. Aunque, es el que mejor sobrevive. Pero, no es el único. Pienso en los demás. Todos en paro; menos Charlie, que tiene trabajo temporal. Yo misma en paro, sin cobrarlo, claro. ¿Alguien ha trabajado alguna vez con contrato? Porque a mí no me lo han hecho ni una vez, y ya son muchos años. En fin.
Supongo que no será solo por el frío y la humedad. Aunque ayuden a acrecentar el sentimiento de malestar. La lluvia, la maldita lluvia lo ahoga todo.
Llama Jota, son las 5 de la tarde y acaba de levantarse. "¿Que qué hago? Escribo un rato."¿Qué raro no? Se cachondea de mí, no entiende que tenga una crisis creativa. "Es grave", le digo. Y me callo, él me cuenta. Al final llegó a casa a las 10 y media de la mañana, desde las once. Tiene gripe, no sé si A o B o W, pero tiene gripe. Y me dice que el mes que viene no puede pagar la hipoteca, por la reforma, y eso; que si no le pagan el día 4, y se retrasan un solo día, ya no paga la hipoteca, y el banco le cobrará intereses por retrasarse y todas esas cosas. Ya no sabe como apretarse más el cinturón, y es una de las pocas personas que al decirlo no provoca risa.
Está estresado, mucho, y eso que acaba de despertarse.
“Don’t worry baby, tengo dinero ahorrado, no mucho, pero algo tengo, ¿cuánto necesitas?” Sé perfectamente cuanto paga de hipoteca, sé que se la han rebajado, etc. Yo lo sé casi todo, es uno de mi superpoderes.
“No te lo voy a pedir a ti”
“¿Y a quién si no? Además sabes que si no me lo devuelves mandaré a unos rumanos a que te partan las piernas”
“Gracias, en cuanto cobre te lo devolveré, lo sabes”
“Me fío de ti, si no, no te lo dejaría. Déjalo ya, anda”
“Está bien, ¿te hace un cigarro pasado por agua?”
“No debería fumar, pero supongo que sí. Vente, te preparo un café. Al menos así no nos mojamos”
“Me ducho y voy”
Se corta la comunicación, y se produce el silencio; aunque yo sigo escuchando “Germinal, Germinal”, casi a gritos, tan alto, que es imposible acallarlo.
Me voy a ir yo también a la ducha, a ver si se me aclaran las ideas.