
Me siento frente a la pantalla del ordenador y pongo música. Llevo una semana o así sin emepetrés. Estoy desquiciada, llevo casi un mes de exámenes y no aguanto más. Subo la música todo lo que puedo y trato de relajarme. Pero detrás de los ojos siento como si me hubiesen atado un cable de sien a sien, bien tirante, que es lo único que me mantiene en pie. Tengo los párpado hinchados y morados, no sé lo que hago últimamente pero me resulta casi imposible dormir bien. Cierro los ojos, pero es imposible dejarlos así más de dos minutos. Los abro y dejo que vaguen por la habitación.
El problema no son los exámenes. Me molesta tenerlos, porque tengo que dedicarles algo de tiempo. Me molestan sobre todo porque tengo que quedarme en casa, y porque si no lo hago se me crea una bola de culpabilidad en el estómago.
Aunque tampoco me apetece mucho salir, ahora mismo, hace demasiado calor. Me arde la piel cada vez que salgo a la calle.
La distancia que hay entre la puerta y la silla en la que estoy sentada se multiplica al pensar en el calor sofocante; en el calor sofocante que hará cuando tenga que salir. Porque ya ha empezado la temporada de curro veraniego. Vuelvo a perder la vida con un polo azul, estaciones y aeropuertos.
Y hoy me toca aeropuerto. Pienso en el metro lleno de gente sudorosa y maloliente. Pienso en el ridículo polo azul con letras enormes a la espalda. Pienso en la sonrisa falsa y... Tampoco es ese el problema. Me pagan bien, y no es tan pesado. “Hello, I’m the transfer”. Con un poco de suerte vuelvo a pisar Iralanda este año.
No, ni el trabajo, ni los exámenes son el problema. Al menos no son la causa del malestar. Puede que del estrés y el cansancio. Pero no de lo demás.
Me levanto a por un café, lo necesito urgentemente. Me peleo con la cafetera, mi Saeco negra ha decidido empezar a fallar. Y una vez pruebas el café de máquina, no quieres otro. La cuestión es que las cafeteras eléctricas son jodidamente caras. Welcome to the jungle, baby. Me bebo el café en una taza de ovejas felices. No sé dónde compraría mi madre unas tazas así, prefiero no saberlo.
Bajo del banco de la cocina y vuelvo a mi habitáculo de luz mortecina.
Vuelvo a sentarme ante la pantalla del ordenador. De reojo miro mi cama, y pienso que tal vez vaya siendo hora de hacerla. Mañana. Me froto los ojos con la yema de los dedos. ¿Qué está mal?
Hago un repaso rápido a los últimos días.
Los exámenes me han salido bien. Tengo una nota, un ocho. Los exámenes que me quedan son los peores, pero tengo fe y esperanza.
Estuve hace ... no sé cuando fue, pero estuve en Madrid. Visité la exposición de fotos de Richter, me encantó. Me quema la cámara en las manos, pero eso es habitual.
Se publica la maqueta de los PBB, todo fotos mías. Mi ego sufrió el mayor ascenso del año al ver que no había ninguna del maldito gordo flipado. Oh yeah.
Luego está lo del poema. Me han publicado un poema. Eso sí, es tan malo que me dió vergüenza leerlo. Ya ni me acordaba de él. Pero, anyway, publicado está. Sigo siendo prosista, por siempre. Más bien por necesidad. Bueno, es igual.
¿Qué más? Estas vacaciones se presentan bien, muy bien. Tengo vía libre con el coche. Johnny ya ha vuelto de Escocia. Jota puede que llegue a trabajar encorbatado, y deje el mono azul, las heridas en todas partes, las escaleras, el polvo... Laura ya ha acabado. Blue sincomentarios. Charly como siempre. Todo está bien.
No. Aparentemente todo está bien. Pero no. Algo falla, algo pasa.
Leo tres o cuatro veces todo lo que he escrito, busco algo que me haya dejado. Algo que sea diferente, algo... que falle.
Me llama Jota. “¿Seh?”
“Dime cosas” me contesta, y parece algo contento. Le cuento que tengo que hoy trabajo, que tengo que estudiar, tengo examen lunes y martes, que odio mi ordenador porque esta mañana me fallaba; y que si quiere nos vemos a eso de las 8.
“De puta madre - hace una pausa y hay un silencio-. Ahora dime qué te pasa. Si quieres, claro.”
Tiene un maldito radar. Le digo que no sé qué pasa. Le cuento la historia de siempre.
“A ver...¿Tienes la regla?” me dice en tono psiquiátrico
“¿Te doy una hostia?” le contesto en el mismo tono.
Se ríe, sabe que me molesta.
“No, no tengo la regla. No es por eso, imbécil. No sé porqué es, y ese es el problema. Así que déjame y voy a pensarlo”
“Está bien, nos vemos a las ocho- vuelve a hacer una pausa, y no cuelga-. Me parece bien tu forma de ver la vida, y todo eso de que tú sola arreglas tus problemas y demás. Pero lo de psicoanalizarte tú sola ya lo veo un poco más complicado. ¿Has pensado en no hacer nada? Cuando estás contenta no buscas el motivo de por qué estás contenta, tampoco busques ahora qué va mal. Solo cágate y déjalo pasar- hace una pausa, cambia el tono de voz a uno más jocoso, y sigue-. A no ser que sea una excusa para no estudiar, entonces sigue dándole vueltas, entiendo que estés aburrida con todos esos papelorios que hay por tu pocilga, perdón, pocilga no, habitación.”
Sonrío.
“Vale, vale, ya me dirás luego que es una pocilga cuando quieras usar internet. Te lo recordaré, no, lo siento, no puedes entrar en la ciber-pocilga. MI pocilga-interconectada.”
Se ríe.
“Nos vemos a las ocho”y cuelgo.
De repente todo está bien. Vuelvo a abrir la ventana, cojo una coca-cola y abro el primer tomo de mierdas jurídicas. Allá vamos.
El problema no son los exámenes. Me molesta tenerlos, porque tengo que dedicarles algo de tiempo. Me molestan sobre todo porque tengo que quedarme en casa, y porque si no lo hago se me crea una bola de culpabilidad en el estómago.
Aunque tampoco me apetece mucho salir, ahora mismo, hace demasiado calor. Me arde la piel cada vez que salgo a la calle.
La distancia que hay entre la puerta y la silla en la que estoy sentada se multiplica al pensar en el calor sofocante; en el calor sofocante que hará cuando tenga que salir. Porque ya ha empezado la temporada de curro veraniego. Vuelvo a perder la vida con un polo azul, estaciones y aeropuertos.
Y hoy me toca aeropuerto. Pienso en el metro lleno de gente sudorosa y maloliente. Pienso en el ridículo polo azul con letras enormes a la espalda. Pienso en la sonrisa falsa y... Tampoco es ese el problema. Me pagan bien, y no es tan pesado. “Hello, I’m the transfer”. Con un poco de suerte vuelvo a pisar Iralanda este año.
No, ni el trabajo, ni los exámenes son el problema. Al menos no son la causa del malestar. Puede que del estrés y el cansancio. Pero no de lo demás.
Me levanto a por un café, lo necesito urgentemente. Me peleo con la cafetera, mi Saeco negra ha decidido empezar a fallar. Y una vez pruebas el café de máquina, no quieres otro. La cuestión es que las cafeteras eléctricas son jodidamente caras. Welcome to the jungle, baby. Me bebo el café en una taza de ovejas felices. No sé dónde compraría mi madre unas tazas así, prefiero no saberlo.
Bajo del banco de la cocina y vuelvo a mi habitáculo de luz mortecina.
Vuelvo a sentarme ante la pantalla del ordenador. De reojo miro mi cama, y pienso que tal vez vaya siendo hora de hacerla. Mañana. Me froto los ojos con la yema de los dedos. ¿Qué está mal?
Hago un repaso rápido a los últimos días.
Los exámenes me han salido bien. Tengo una nota, un ocho. Los exámenes que me quedan son los peores, pero tengo fe y esperanza.
Estuve hace ... no sé cuando fue, pero estuve en Madrid. Visité la exposición de fotos de Richter, me encantó. Me quema la cámara en las manos, pero eso es habitual.
Se publica la maqueta de los PBB, todo fotos mías. Mi ego sufrió el mayor ascenso del año al ver que no había ninguna del maldito gordo flipado. Oh yeah.
Luego está lo del poema. Me han publicado un poema. Eso sí, es tan malo que me dió vergüenza leerlo. Ya ni me acordaba de él. Pero, anyway, publicado está. Sigo siendo prosista, por siempre. Más bien por necesidad. Bueno, es igual.
¿Qué más? Estas vacaciones se presentan bien, muy bien. Tengo vía libre con el coche. Johnny ya ha vuelto de Escocia. Jota puede que llegue a trabajar encorbatado, y deje el mono azul, las heridas en todas partes, las escaleras, el polvo... Laura ya ha acabado. Blue sincomentarios. Charly como siempre. Todo está bien.
No. Aparentemente todo está bien. Pero no. Algo falla, algo pasa.
Leo tres o cuatro veces todo lo que he escrito, busco algo que me haya dejado. Algo que sea diferente, algo... que falle.
Me llama Jota. “¿Seh?”
“Dime cosas” me contesta, y parece algo contento. Le cuento que tengo que hoy trabajo, que tengo que estudiar, tengo examen lunes y martes, que odio mi ordenador porque esta mañana me fallaba; y que si quiere nos vemos a eso de las 8.
“De puta madre - hace una pausa y hay un silencio-. Ahora dime qué te pasa. Si quieres, claro.”
Tiene un maldito radar. Le digo que no sé qué pasa. Le cuento la historia de siempre.
“A ver...¿Tienes la regla?” me dice en tono psiquiátrico
“¿Te doy una hostia?” le contesto en el mismo tono.
Se ríe, sabe que me molesta.
“No, no tengo la regla. No es por eso, imbécil. No sé porqué es, y ese es el problema. Así que déjame y voy a pensarlo”
“Está bien, nos vemos a las ocho- vuelve a hacer una pausa, y no cuelga-. Me parece bien tu forma de ver la vida, y todo eso de que tú sola arreglas tus problemas y demás. Pero lo de psicoanalizarte tú sola ya lo veo un poco más complicado. ¿Has pensado en no hacer nada? Cuando estás contenta no buscas el motivo de por qué estás contenta, tampoco busques ahora qué va mal. Solo cágate y déjalo pasar- hace una pausa, cambia el tono de voz a uno más jocoso, y sigue-. A no ser que sea una excusa para no estudiar, entonces sigue dándole vueltas, entiendo que estés aburrida con todos esos papelorios que hay por tu pocilga, perdón, pocilga no, habitación.”
Sonrío.
“Vale, vale, ya me dirás luego que es una pocilga cuando quieras usar internet. Te lo recordaré, no, lo siento, no puedes entrar en la ciber-pocilga. MI pocilga-interconectada.”
Se ríe.
“Nos vemos a las ocho”y cuelgo.
De repente todo está bien. Vuelvo a abrir la ventana, cojo una coca-cola y abro el primer tomo de mierdas jurídicas. Allá vamos.
PD: Estaba con síndrome de abstinencia bloguera. En la foto podeís observar parte del temario de civil. La putada fue despegarlo... Fue útil pegarlo a la pared, hasta que tuve que llevármelos.

16 pensamientos descarriados:
Entre la busqueda de blogs de fotografía me topo con este! Y es muy bueno!! Me gustaron tus fotografías y aun más por las historias que cuentas junto con ellas, todo lo que esta tras la imagen y que lo complementa demasiado bien...
Un gusto! Y Suerte con tus fotos.
Saludos desde México!
Maloles! te echaba de menos!
Jota es un tio grande. Me encanta cuando aparece por aqui.
A mi tambien me jode que me pregunten si tengo la regla cuando me ven alterada de alguna manera.
muchos animos en esta recta final.
un beso, bonita!
A mí me recibe alguien diciendo "Hello I'm the transfer" y nos vamos los dos de fiesta.
Felicidades por el poema.
TE salvaron, que bonito!!
Ese estado, raro, complejo, el de no saber por donde atacarlo, yo le llamo el estado ocho-ochenta, me da lo mismo ocho que ochenta, me da lo mismo todo...
pero te salvaron, que bueno!
BUaahhhahhhh!!!!!
Te hechaba de menos 1000000...... No sabes kuanto!!!!!
Haber si se akaban ya la mierda de examenes esos ke tienes, sakas un 10 en todos y te pegas una buena fiesta , donde seguramente nos veamos... pero no nos rekonoceremos..... ¡Es nuestro sino!
Aveces pasa.... Nos pasa algo y no sabemos ke es .... Pero en realidad yo kreo ke es un sentimiento ke provokamos nosotr@s mism@s.... Por algo ke esta en nuestro subkonsciente... y no nos atrevemos a sakar fuera....
Vive, rie, siente, ama,
la vida es sueño....
muchos muassssssss!!!!!!!
La vida de biblioteca sube la líbido. Curiosamente, una vez que acabas con todo, no sabes qué hacer (:
y yo deseo, con todas mis fuerzas, que acabes los exámenes, que los acaben todos los estudiantes del mundo mundial y, en particular, los que vienen a hacer más ruido del habitual a mi refugio bibliotecario...
estoy harta de rastas descalzos, arrastrando fulares y bombachos por el suelo negro; estoy harta de canciones de verano enlatadas en tonos de móbil; estoy harta de problemas de mates y de fórmulas de química que no explotan de una vez por todas...
yo tampoco sé qué me pasa!!
ah, civil, esos tochos que te sacan el civismo del cuerpo cuando quieres meterlos en una cubeta y prender fuego...
No me extraña que hayas desaparecido. Vaya mierda de mes que has pasado. Espero que por lo menos, cuando acaben, tengas buenos planes de qué hacer. Como dice alguien por ahí, puede pasar que no sepas qué hacer.
ánimo
Mucha suerte en esta recta final. Ese estado que describes de no saber qué te ocurre pero que no acabas de estar del todo bien, me pasa a mí muchas veces. No he sabido encontrarle aún un motivo, pero en fin, tampoco me paro mucho a pensarlo.
Un beso MUYGRANDE :)
durante la época de exámenes suelo leer literatura más que nunca, mis ojos están cansados de leer bazofias infumables pero revivien cuando les meto una buena dosis de decadencia.
Te lo recomiendo, junto con quemar coches y lanzarte desde la ventana para romperte la crisma y pasar unos días de retiro en el hospital recibiendo visitas de gente que apesta.
besos
como me ha recordado a mí... yo soy de las que está mal y no sabe porqué. Simplemente está así y espera que ya pase. En mi caso es el reproductor de windows media el primero en ser reclamado en busca de consuelo... y eso de estás con la regla... un amigo mío también me lo ha dicho un par de veces...
Pero los exámenes pasan, llega el verano y todo parece distinto, o no?
pero luego llegará, ya llegó, el verano y todo será sol y hastío. Belleza y pereza. Luego llegará, ya llegó, el verano y las pilas de folios arderán en una montaña de despropósitos...
Ya te debe de quedar poco...
Te mando un beso grande
Animo valiente, ya falta menos.
Beso
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